No era yo
No era yo quien me mataba, no mi yo presente Era otro yo que me asfixiaba, con las manos Me quitaba la vida mirando mis ojos de pasmo Que eran sus ojos de placer. Que eran nuestros los ojos Y las manos, las mismas. Era yo quien gritaba y sudaba En el abismo de nuestra existencia Era yo o no lo era, pero era yo la que moría. Quería tanto matarme y no quería morir Esta maldición de verme dormida y el deseo De quedarme sin aire, sin sueños y por fin muerta. Soy gente, seré gente, cuando el mundo duerme Y yo me mato. Soy gente, seré este instinto animal cautivo Con las pupilas abiertas y mudas. Sediento de alma, Al infierno se va dormido en una cama de rosas y alecrín. Donde está la canción tan triste que empezamos Ayer éramos solo una, golpeando las colinas de la fantasía En un caballo blanco, ahora nada parece cierto Dime de que color son tus ojos. No me acuerdo… Cosidos a retales mis pensamientos ocupan los días Que ahora se transforman en un miedo tan grande y t...